If he started arguing, he'd kiss you.

miércoles, 6 de julio de 2011

De momento solo quiere tener esta edad.

No quiere volver a ser pequeña y jugar en el parque, por que no quiere volver a vivirlo todo, prefiere la variación.
No quiere tampoco llegar pronto a la edad adulta o a la vejez, y ser la típica señora de barrio que se traga los culebrones, adora a sus nietos y aunque tengan 2 años dicen que son médicos o chefs por que juegan a las cocinitas. Ellas se pasan el día haciendo punto y dando zancadas por las calles hasta hacer los paseos más amenos.
Quiere vivir el presente y no el de los verbos de inglés. 
Independiente, pero no solitaria.
Sobretodo, en compañía de él.

martes, 5 de julio de 2011

Love, mon amour.

Relacionado con París, el amor es un sentimiento que nos acompaña siempre.
Hay diferentes tipos de amor: amistad, hacia el ser humano, hacia la naturaleza, familiar...
Pero el más importante es el que acabamos desarrollando propiamente nosotros.
Es nuestra forma específica de querer, la que demostramos a nuestra manera, Y LA QUE NO.
¿Por qué será tan difícil mostrarlo?
No pasa de respiraciones entrecortadas, murmuros que intentan formar palabras y algún que otro suspiro.
No lleguemos a la lágrima, que llega sin más, súbita y húmeda.
Sabe a despedida.

domingo, 3 de julio de 2011

Paranoias.

Contradicción es que a veces la canción que más nos guste es la que menos entendamos, aunque esté en nuestro idioma. O que no nos sepamos su letra.
Que decidamos apropiarnos de ella con solo escucharla, a primera oída, si es que eso existe.
Esa canción hace recuerdes cosas que habías olvidado e incluso hacerte llorar, por que no querías recordarlas.
Hace que te creas estúpida, por llorar y reír al mismo tiempo, por echar de menos algo y aún poder escuchar su voz.
Una voz que te dice cosas incomprensibles.
Te hace soltar carcajadas, simplemente te llena.
Llegas a lo inalcanzable, tocas las nubes y te desvías, te desvías y apareces en un lugar que te recuerda a algo,  y te pica el gusanillo de la curiosidad, quieres saber más, ERROR.
Te sientas en un lugar y miras al frente. Miras fijamente y te das cuenta de que falta algo.
¿QUÉ FALTA? 
Y cuando caes en la cuenta de qué está ausente, desearías no tener memoria para poder acordarte de quién era.
Suena paranoico, ¿verdad?
Es algo extraño, algo poco común, pero te ocurre muy a menudo.
Solo lo consigues tú...

Free love,

free life style.
¿No añoráis la infancia?
La inocencia, la curiosidad por saber, las travesuras, el dulce, las bombas de caramelos mentos y soda...
Son características de la niñez.
Perdonadme si soy infantil e inmadura, pero hay momentos en los que prefiero serlo...











SWEET MADNESS.

sábado, 2 de julio de 2011

Supongo que el verano

acaba de empezar y que el fin está muy lejos.
No pienso detenerme a contar los días que faltan para su fin, ni los que hemos dejado ya atrás, por que son pocos y me parece una pérdida de tiempo.
Quiero viajar al presente y no moverme ni para atrás ni para adelante.
Solo avanzar por que es lo que hace que transcurra el tiempo.
Quiero que me pille por sorpresa lo que vaya a suceder mañana.
No saber si al despertar olerá a tostadas quemadas o a ambientador.
Si me despertarán los sonidos de las persianas al levantarse o la vecina guardando las cacerolas.
Si el nesquik se quedará pegado a la cucharilla al echar la leche, si hará sol o lloverá, si me irá internet a la primera o tendré que apagarlo y encenderlo ochenta veces antes de que funcione.
Son cosas que no sé si pasarán mañana y ya me las estoy imaginando.
Dependiendo a lo que estemos acostumbrados, todo es predecible.
No pretendo adivinarlo todo, es más, quiero hacer de este verano lo más impredecible posible.

sábado, 25 de junio de 2011

15.09.'10 - 27.06.'11

Bueno clase, hasta aquí hemos llegado.
Un día nos decidieron poner juntos y no es que me gustara mucho.
Pero supongo que me he acostumbrado, que me ha pasado como con otras clases, que al principio no paraba de quejarme y mirad al final... No me imagino otro año más sin vosotros. Nos pasa a todos ¿o no es verdad?
Durante este curso, he descubierto que hay personitas que había juzgado mal, que pensaba que eran de una forma y son de otra.
También hay personas que ya conocía de antes, que ya sabía lo bueno y lo malo de tenerlas en clase y que tampoco me he cansado de ellas. Luego están ellas, mis chicas que no se me olvida mencionar, que saben que las quiero y que NUNCA me van a separar de ellas.
En cuanto a la gente nueva, bueno, mucho no me he relacionado con ella, pero que también forman parte de 2ºC.
Este curso ha sido... distinto.
Profesores nuevos, horarios nuevos, compañeros nuevos, amistades nuevas...
Ha habido risas, piques, paridas, lloros, tonterías...
La verdad es que es extraño no levantarte pronto, andar por la calle y que esté oscuro, llegar al patio, sentarse a esperar que llegue alguien con quién hablar y subir a clase, encender las luces, rallar la pizarra, sentarse por que por desgracia hay clase a las ocho, ponerse a hablar aunque se sepa que Carla va preguntar, y el día que no lo hace, decir: ¡Qué maravilla!, después acabar la hora de naturales y ponerse a hablar con el de al lado, o pasear por la clase cantando, o meterse a presión en el armario y gritar que por favor te saquen de ahí.
Se hace raro no poder ponerse en la tarima y observar como la gente corre, hace el pavo, grita, hace coreografías, se copia los deberes de inglés de mi workbook o pone verde a Carla.
Se hace raro no sentir ese gusanillo antes de un examen y los gritos histéricos de: -¡MUCHA MIERDA! -¡LA NECESITO! que lo preceden. No más cosquillas, clases de gimnasia, mochilas pesadas, persianas que se atascan y por supuesto NO MÁS CLASES.
Pero que esto se acabe tiene una parte buena, y es que ya llegan las vacaciones de verano. Vacaciones calurosas, de granizados que ¿a quién no le gustan?
Se echará de menos a mucha gente, prácticamente a toda la clase. No se os olvidará, sois la mejor clase que he tenido y que voy a tener. ¡Feliz verano a todos y no os olvidéis de mi, anda!
Os quiero(L)






¿Sabéis lo mejor de todo esto que ha pasado?
Los recuerdos que me llevo y que no se van a ir de mi mente durante todo el verano.
Sois increíbles.



domingo, 19 de junio de 2011

Tumbada en la cama,

saborea una piruleta. Dulzura y amargura que le recuerdan a las chucherías que se ponen para las yagas de la boca. Dos sabores contrarios en un mismo lugar. 
Su portátil se encuentra encima de ella, se calienta por segundos y le hace parecer estar en una sauna.
Le gustaría estar en la piscina, pero no se puede estar con el ordenador allí. ¿O sí? Prefiere no arriesgar la vida de su querido portátil, así que decide darse una ducha. Eso le aclarará las ideas. Además en la ducha es donde mejor canta. Y sin que la escuche nadie, o eso cree ella, pues la escucha hasta la araña del jardín de la vecina.
Usa el grifo como micrófono, como si se tratase de uno de los karaokes baratos que regalan con el cola-cao.
Entra en la ducha y pone el portátil en la parte "seca" de la pila.
La cortinilla de la ducha es tan transparente que puede ver el portátil a través de ella.
Por si acaso se aclara el ojo y lo saca por una pequeña ranura vacía entre la cortina y el frío y empañado baño y mira que por fin la ha hablado.
-¿En serio tiene que ser ahora?-grita-.
-Ella estaba por el momento de solo-chillido que tanto le gusta. Pero lo más importante es que está mojada...
Bueno, habrá que sacrificarse. Se mete en la ducha, sigue cantando, o casi por que según cierra la cortinilla, la abre en seguida y salta de la ducha de la manera más ridícula e histérica que pueda haber.
La conversación no es nada interesante.
Es un -hola, ¿qué tal? -que tanto horroriza. 
Se han visto esa misma mañana, ¿cómo va a estar? -Igual de ENAMORADA.
Pero eso no se lo puede decir, no vaya a ser que le pregunte quién es.
Aunque eso sería lo mínimo, ya que seguramente le diría: -a.
Esos últimos días han sido tan increíbles como estúpidos.
Son ridículos, horribles, terribles, horrorosos cuando no le ve;y maravillosos, preciosos, cuando lo ve.
Es como una fiesta loca que no acaba nunca, pero que no se sabe cuando empezó, es pura locura, es AMOR.
Coge el ordenador todavía chopada y no sabe como escribir sin chillar por dentro.

miércoles, 15 de junio de 2011

Éramos monos,


lo repetíamos todo menos las lentejas. 

Éramos pequeños, soñadores, dormilones y a la vez desvelados.

Deseábamos ser princesas, astronautas. Volábamos más allá de los sueños y nos sentíamos gigantes respecto al juguete con el que pasábamos el rato.
Saber como beber por una pajita a la vez que controlar un barco teledirigido sobre el agua era todo un logro.
El mayor de los problemas era cuando no habían lacasitos, o papas, o gusanitos en la despensa y como evitar que mamá nos hiciera tomar coliflor para cenar si no nos la comíamos a mediodía.
Vivimos en un universo de pompas. Cuando somos pequeños, esas pompas nos protegen y evitan que nos pasen cosas horribles. Nos hacen inmunes.
Pero luego crecemos, y esas pompas van perdiendo jabón, que se sumerge en el tejido del aire. Se convierten en agua que te salpica en los ojos y escuece, y hace que te caigas al vacío. En ese momento estamos desprotegidos, y es cuando el amor llega.
Es como un pulpo que nos abraza a ocho bandas. Nos obliga a amar, a querer a alguien sobretodo por sus defectos, por sus manías.
Por que ella le quiere, ella también tiene manías y muchas.
Por ejemplo, siempre se hace trenzas para dormir, por que así piensa que se le ondula, aunque cuando se las quita su pelo sigue siendo plano y sin forma. Es completamente recto, salvo por dos rizos que tiene más allá de las orejas, que parecen antenas.
Siempre se pone los calcetines, salvo en verano, pero aún así sus pies y su nariz están helados.
Siempre tiene en la boca algo dulce. Puede ser chocolate, un chicle, una fruta o un barquillo de los que se ponen en los helados, aunque a ella le gusta ponerlo en sus yogures con trozos y hacer como si fuera una pajita, absorber.
Estas la hacen poco común, y eso le gusta. Pero más le gustan él y sus sorpresas.

lunes, 13 de junio de 2011

Hace 2 años, no hablaba mucho con él.


Eran simples sonrisas, o paridas, o empujones...
El año pasado ni se hablaban.
Este año ya cambió. Fueron días extraños, risueños, cálidos, fríos, locos, difíciles, en los que le dieron ganas de llorar, de alegría o de pena. Unos días que parecían eternos pero que eran demasiado cortos. Canciones hay a montones que le recuerdan a él y que son como un pellizco del que va haciéndose más grande el dolor. Poco a poco se dio cuenta de que no podía aguantar sin verlo. Lo necesitaba a diario, verlo a él, que siempre le saca la sonrisa, que nunca le hace llorar, salvo cuando no está. Y dentro de poco no estará. Three months. Three long months. Meses imposibles sin él, sin sus idioteces, sin sus locuras diarias. Hola verano, adiós rutina, adiós ilusión, adiós emoción diaria. Adiós a Roma y a sus preciosas vistas, que esto ya se acaba y no volverá a ser igual.

jueves, 2 de junio de 2011

Cry is not the solution.

Antes iba y venía en autobús, pero ahora está harta de ver los chicles pegados y como la gente empaña los cristales con su gélido aliento en un día de invierno. Sí, dibujar cosas con los dedos en un cristal le apasionaba... Cuando tenía 3 años y era capaz de meterse el pie en la boca incluso cuando tenía una piruleta dentro de ésta.
Ahora va y viene andando, aunque no sienta la nariz ni los pies. Sus manos están protegidas por manoplas, y los pies por botas "peluchín", pero se siente incómodamente fría.
La nieve le cubre sus pestañas, pero así, si llora nadie le preguntará si está bien. La nieve se fundirá y se convertirá en agua.
Su gorro le tapa el pelo y casi sus dos trenzas que caen por los dos lados. Las gomas que sujetan la trenza están perfectamente deshilachadas, cada vez que se las quita piensa que su pelo va a morir, víctima del enredo.
Al sentarse en un banco se da cuenta de que algo no ha sobrevivido por el camino. Su botella de agua... bueno, se diría que ha reventado un poco a causa del frío. Se ha mojado todo. Es uno de esos días en los que todo sale mal. Intenta secarlo soplando, pero se da cuenta que lo único que consigue es respirar aire frío, más allá de su bufanda. No aguanta más. Se deja caer del banco, de la forma más ridícula que pueda haber.
Pero le da igual que la miren mal, no se dedica a comprobar que alguien la haya visto. Prefiere apoyar su cabeza en el banco y mirar al cielo. Típico de las películas patéticas. Ella es patética. Todo es patético. Pasa de esconderlo todo de nuevo. Gritaría, pero le duele demasiado el pecho para poder hacerlo. Su garganta se congela, sus cuerdas vocales no producen ni un mínimo sollozo. ¿Esto es lo que llaman amor? Ella lo entendía como algo increíble, como en las películas, en los libros, en las vidas de las chicas perfectas... Realidad... Como duele lo real.
Llora, pero en silencio. Ve como deja de nevar y el sol sale. Genial, toca la escena en la que "el inalcanzable" se sienta al lado de ella, le dice que la entiende. Ella dice que no con la cabeza, se enjuaga las lágrimas y sorbe por la nariz. Ella, una vez recuperada, dice que le quiere, él dice: ¿Qué?. Ella responde que nada... Se aleja sigilosamente y ella acaba como siempre, con el culo congelado, lágrimas que parecen mares y unas ganas insuperables de tirarse por una cascada para ver si así le sale el grito de una vez, aunque sea por adrenalina. Pero no, por dios... ¡Más agua no!
 
Todo eso es tan típico que hasta prefiere que no pase. Sí, le gusta lo atípico, y le gustaría vivirlo con él. Pero como no, él no es así, es uno más... Y la verdad es que ahora que lo piensa debería ir a casa a beber un chocolate caliente. Oye... ¿y si combinamos?
 
Mejor que sea un helado de Häagen Dazs. Como en las series de americanos deprimidos. Ya estamos con lo típico...
-Se levanta- Ya va siendo hora de actuar. Tira su diario mojado y enciende una cerilla. ¿De verdad va a quemarlo? -Recuerda el clavel. Lo quemó para que muriera a lo natural. Sí, a demás así sufre... Se siente asesina. Recuerda lo que le ha pasado y piensa que debería matar más a menudo. Así dejaría de tener el cuerpo como una piedra de frío. No pasaría nada de lo que le ha pasado.
Ojo por ojo, romper corazón por romper ilusión.
La mayor mentira es la realidad. The biggest lie is the reality. El viento sopla y la apaga. ¿O ha sido su aliento? Ella nunca es así.


lunes, 30 de mayo de 2011

Pobre de su patito de goma


Debe de tener más vendas que plumas. ¡Cuántas veces le ha cortado las alas! ¡Cuántas veces sus pares le ofrecieron dárselo a alguien que lo necesitaba! -Tantas como ella rechazó la oferta.
Será egoísta, pero... ¿Quién va a necesitar su pato de goma más que ella? -Cualquier persona. Porque ella no le hace caso ya.
Tantas veces que le ofrecen regalarlo al encontrárselo por el suelo, tantas veces que ella le dibuja una pajarita o un parche de pirata con un permanente, o lo coloca encima de sus Cds como si fuera su altar.
A su lado, su reloj con forma de manzana parece desesperado cada vez que el segundero se atasca. Pero eso se arregla rápido. Solo hay que darle cuerda, como al soldadito de plomo.
Ese pobre soldado le recuerda a ella. Cada vez que se acerca a él hace movimientos limitados, como un robot al que hay que engrasar.
Su risa siempre ha sido bonita. Enseñe las encías o sus dientes relucientes siempre está guapa. Pero últimamente la única persona (si se le puede llamar así) que le saca la sonrisa es Winnie the Pooh. Ese oso lo tiene muy fácil. -¿Será dulce por comer miel? -se preguntaba de pequeña-. El caso es que ella tendría que ser pegajosísima porque ama la fruta.De hecho siempre merienda fruta. Vale, hay frutas que son amargas, pero tú tómate una alcachofa para comer que hasta el "chille" te sabe dulce.
Abre el cajón de debajo de su cama y aunque parezca imposible, saca una tacita de té verde y una tacita que pintó ella misma.
Aparta miles de folios en los que ha intentado retratar esa sonrisa que le vuelve loca (fallidamente) y encuentra algo parecido a una tetera. Después de preparar su té (me salto esa parte porque lo hace demasiado complejo) se sienta en la terraza.
Coge su guitarra española y la puntea. No tiene lima de uñas y tiene que hacerlo de alguna manera. Una mariquita sale de su caja de resonancia.
La toma y la coloca sobre su uña. Se camufla en su uña esmaltada a lunares.
Sopla como si se tratase de una pestaña al pedir un deseo y la pobre mariquita sufre un "momento pantene extremo".
Pero no huye, se está mejor que en la caja de resonancia.
- ¿Así que eres tú quién hace que mi guitarra suena raro?
(La mariquita parece asentir)
-Suspira- ¿Cómo vas a ser tú, pequeña?

domingo, 29 de mayo de 2011

Recuerda cuando vivió


en casa de su abuela durante una época. Decidió hacerlo porque sus padres no le quisieron comprar un avión. Se enfurruñó y un día, cuando estos dormían la siesta, se escapó. Cogió su delantal a cuadros y le cortó las tiras, pero solo las de arriba, porque sino no se podría atar al palo de la escoba. Metió su peluche de un oso y su lupa y los envolvió en el delantal. Lo ata al palo y sale de casa. A demás ahora que se acuerda, se fugó de casa por un motivo más... ¡A, sí! El hijo del vecino. Se llevaban un año.
Todos los días se intercambiaban sus juguetes.
Amor inocente, amor infantil.
Pero sus padres eran íntimos enemigos de los padres de él, por lo tanto les separaron. Los vecinos se mudaron y ella va a buscarlo. A mitad de camino, sus piececitos se cansan y se sienta en un portal que casualmente, es el de su abuela.
Su abuela la coge, la eleva por los aires, es una pluma ligera de 7 años y medio.
La sienta e su regazo y le dice:
+ ¿Sabes pequeña? Cuando yo fui joven también a fui a buscar a mi amor. Pero acabé encontrando mi otro amor, la libertad.
- ¿Tú tuviste un amor yaya?
+ Sí cariño, hace mucho tiempo de eso, demasiado quizás.
Verás, mi relación amorosa fue como la de una adolescente con un famoso al que adora:
<<Lo quiere conocer, lo ama y quiere decirle cuanto le quiere.
Pero nunca llega el momento y ese es el error. Una vez lo sueltas de tu mano se escapa y nunca vuelve. Se va lejos, donde nadie lo pueda ver.>>
- Ya abuela... ¿Pero por qué me cuentas esto si yo no te he hablado del amor? Me he escapado de casa por que quiero un avión...
+ Hija, debes aprender a que tu único capricho sea el amor.
Y con esto termina su pensamiento.
Ahora comprende estas palabras pero... ¿será verdad que se ha enamorado? ¿o es simplemente el calor del sol?
Mira su patito de goma. Añora la infancia, añora la ignorancia, añora la compañía, añora su antigua vida.

domingo, 22 de mayo de 2011

Siempre se queda embobada con esos

pequeños puntos que hay en un rayo de sol cuando entra por el hueco entre la persiana y la ventana.
Le gustaría saber de donde vienen, a donde van y por que entran en su habitación y no en la de otro. Sabe que si bajara la persiana se harían invisibles, puesto que no tendría luz suficiente para verlos. ¿Y si lo hace? 
Ella siempre ha querido ser invisible. Pero no quiere saber lo que dice la gente a sus espaldas. Sino comprobar que piensan cuando lo dicen. Se metería en sus mentes y haría de pequeña guía a su conciencia, como si se hubiera perdido y no tuviera rumbo. Solo desea dar un pequeño empujoncito, sino sería como vivir por otro su vida. Y eso no lo desea. Baja la persiana y comprueba si están. Han desaparecido. 
-Buenas noches pequeños. -dice- Sabe que mañana con los primeros rayos de luz solar volverán.

sábado, 21 de mayo de 2011

Anything.

He aprendido que no hay nada perfecto salvo tus defectos. 
Me gusta así.


Nothing at else.

jueves, 19 de mayo de 2011

Ella en el avión.

En su pared, una de las paletas reluce más que nunca.
Es el cuadro del avión. Lo pintó cuando era pequeña y quería ser pilota de avioneta. No, pilota no, COpilota.
Dejó de querer ser pilota cuando se dio cuenta que eso requería concentración, y demasiadas ocupaciones (como la seguridad del copiloto) para darse cuenta del paisaje que la rodeaba. Entonces quiso ser copilota. Ella soñaba con tener un spray de nube con el que escribir un mensaje en el cielo aunque no se entendiera nada a causa del viento y este lo desfiguraba.
Así que se tumba, duerme, e intenta trasladar las emociones de su último viaje al parque de atracciones hasta su sueño volador.
Y hacer de ese sueño una realidad emocional.

martes, 17 de mayo de 2011

Si tuviera que escoger entre


sus dos pasiones, la música y el arte, no sabría cual escoger.
Y es que con la palabra, se puede construir una imagen, y con una imagen, puedes escribir tu propio texto.
Le gusta rozar con la púa las cuerdas de la guitarra, pero también escuchar el leve sonido que hace el bolígrafo al tocar el papel.
La antigua máquina de escribir del estudio tiene varias teclas rotas, pero las toca al azar para hacer su propio lenguaje secreto. Uno que solo pueda descifrar ella misma.
Dentro del arte está también la fotografía, ¿no?
De todas formas, capturar un instante en una pantalla es algo que le pierde.
Música y arte, arte y música. Se necesitan el uno al otro. Como ella y él.

lunes, 16 de mayo de 2011

Ella lo primero que hace al llegar a casa es

quitarse sus zapatos. Para hacerlo tiene que botar como al ponerse unas mallas muy ajustadas. Da saltos por toda la casa hasta que lo consigue. Una vez descalza,baila mientras se sube los calcetines, algo complicado, sino fuera por los años de práctica.
¿Que falta música? "No problem". Solo tiene que ir al salón acordarse de cuál es el botón de encendido de la cadena musical, ya que hace tiempo que no lo toca. No porque no escuche música, sino porque se usa tantas veces al día que con solo entrar a casa ya se enciende.
Ella entra a la cocina, y al llegar a la nevera, tiene que apartar millones de tarjetas de felicitaciones navideñas para encontrar el tirador. Se decanta por la sandía. Y como no podía ser de otro modo, la corta hasta llegar al corazón. El resto de sandía... bueno... ¡Qué se quede como la corteza solitaria del pan cuando todo el mundo se come la miga! Ella es la rompe corazones de la fruta. Después, entra en su habitación. En la pared (o lo que se ve de ella) hay varios pósters y cuadros. Los pósters son de grupos que nadie conoce, pero por esos mismo le gustan.
Ella tiene una teoría: Los grupos musicales son como las pilas, como si se desgastaran. Pero su teoría tiene un fallo: las duracell duran y duran, y en su ipod no hay ni una sola canción que dure más de 2 meses.
En cuanto a los cuadros: Nueva York y Londres. Esos cuadros que están en blanco y negro menos el típico taxi amarillo y la cabina telefónica, que están en color. Sí, hasta el gris se vuelve de colores.
Cuando pasa por al lado de su armario, un dulce olor a chocolate y a vainilla la invade. Es su terapia semanal. Cada semana cambia los olores de su armario por los de un dulce o fruta.
Así es como di los degustara, pero sin comer. Parece que hoy toca cambiarlo. Pone olor a arándanos. Ojalá tocara lichi... ¡Le gusta tanto!
Abre la ventana, y con una vela quema un trozo del tallo de un clavel. ¿Que porque no usa unas tijeras para cortarlo? Porque si va a morir prefiere que sea de forma natural. Se lo pone en el pelo y coge una paleta. Vaya, los pelillos del pincel están pegajosos... ¡Pero es que le da taanta pereza limpiarlos cuando acaba de pintar! A demás, así están más coloridos...
Pero no, hay que limpiarlos. Y coge un poco de agua u la pone en una tacita. Mete el pincel y lo aclara como si se lavara el pelo.
Finalmente, deja que ese pincel goce de su ratito de descanso húmedo y coge otro. Pinta, colorea y desliza el pincel, pero a su manera. No pinta en papel, no. No pinta en cartulina. Pinta en la paleta. Y la cuelga en su pared... En el único hueco libre.
Siente un pelaje en su tobillo. Es el gato. Su gato. O no del todo suyo quizás, porque ya no sabe de quién es, ni dónde lo encontró, ni porqué vive en su casa. ¡Pero el caso es que es tan suave! Tiene unos ojos de color tostado. Marrón ahumado. Sus pupilas son tan finas como la punta de su lápiz, y también afilada.
Va a continuar pintando, pero ya no le quedan paletas.
Bueno, tendrá que pintar en su mano.
Así es, capaz de hacer de su mano un óleo.

domingo, 15 de mayo de 2011

A través de la lente.

Hace tiempo que cuando sale al jardín se siente como si alguien la observase.
Se quita las victorias, pero estas son tan verdes que se pierden en el césped. Estira los brazos y hace equilibrio en el borde de la piscina, con cuidado para no clavarse las piedras sueltas del bordillo. Se apoya en la escalera, que suena como una puerta desengrasada.
Se acerca a la valla, esa valla típica que acaba en punta, pintada de blanco como en las películas americanas.
El otro día su gato hizo un pequeño agujero a la altura del césped y ahora puede mirar a través de él. Como adora a ese pequeño bicho, tan independiente. 
Pero no ve nada, y se acerca a la ranura que separa su casa con la de sus vecinos y la encuentra.
Una cámara de fotógrafo profesional que la ha fotografiado, la ha capturado, a ella y a su sonrisa, a ella y a su dulce torpeza, las pequeñas gotas del agua de la piscina salpicadas al pasar el pie por encima, a ella y sus victorias verdes, ahora perdidas en el verdín de la hierba.
Y todo eso, a través de la lente.

miércoles, 11 de mayo de 2011

She knows, she knows.


1, 2, 3… Play.
Enciende el ipod.
Suenan canciones que le recuerdan a él. Y a ella, y a lo que nunca construyeron. Y a sus amigas, lo mucho que las quiere, lo poco que lo demuestra.
Lo que daría ahora por ver sus sonrisas…
Las ha visto esta mañana, pero ya no aguanta más.
A su alrededor la gente pasa. Ella sueña, pero despierta. Piensa y recuerda. Se imagina que todo el mundo pasa a cámara lenta. Y se fija en los detalles que pasan desapercibidos.
Tantas caras, tantas manías, tantos gustos, tantas expresiones distintas.
Sonrisas, sollozos, melancolía, amor…
Se da cuenta de que ella es una más del montón, que pese a que cada uno se encuentra de una manera o piensa de otra, son todos iguales.
Su momento imaginativo pasa, la canción expresa sus últimas emociones, el ritmo disminuye, los compases acaban y no le da a replay.
¿Por qué? –Porque le gusta lo nuevo.
Le gusta que algo le sorprenda.
Pone las canciones en el modo aleatorio.
Al fin y al cabo, es como cuando ordena su habitación, nunca sabe que puede encontrar.
Una canción que hacía mucho tiempo que no escuchaba, un ritmo desconocido, algo que por equivocación ha pasado al ipod, otra canción que no corresponde con su título…
Y no mira el título, “she wants a surprise”.

martes, 10 de mayo de 2011

Tú eres quién eres cuando nadie mira.


Te preocupas para estar perfecta.
Quieres ser
guapa, lista, divertida, y que los demás lo vean.
Buscas la perfección, para la satisfacción de los demás y sobretodo, la tuya, pero no la consigues.
La
perfección es imposible. Pero en algunos casos casi se roza.
No es mi caso ni el de mi gente, pero me alegro de que sea así.
Pd: Nada es aburrido, solo carece de emoción.

viernes, 6 de mayo de 2011

Rain.

Lluvia de color transparente, que cala la tela del paraguas hasta que este resulta inútil. Lo mejor del paraguas es no usarlo, y mojarse con las gotas.


Lo excitante me fascina, pero un exceso es aborrecible.

martes, 3 de mayo de 2011